La evaluación infanto-juvenil

Uno de los campos de actuación más interesante y apasionante de la psicología es el área infantil. La psicología infanto-juvenil, tanto en lo que respecta la intervención psicológica como en el ámbito jurídico, tiene una serie de peculiaridades con respecto a la psicología en adultos a tener en cuenta.

Hoy hablaremos de la evaluación psicológica infanto-juvenil.

Estas evaluaciones son necesarias en muchos contextos: previa a una intervención psicoterapéutica, en el ámbito educativo, para la realización de un informe pericial, etc.

Se trata de la evaluación amplia en función de la necesidad con ese menor. Evaluación de la personalidad, adaptación, inteligencia, credibilidad del testimonio, secuelas psicológicas, o de cualquier tipo de trastorno psicológico que pueda afectar al menor.

En la práctica profesional los psicólogos contamos con una amplia gama de instrumentos para realizar dicha evaluación, pruebas psicométricas, proyectivas… Si bien, la entrevista sigue siendo el instrumento más importante, ya que permite obtener una idea global.

Antes de comenzar con la entrevista en sí misma, es fundamental haber establecido un buen rapport, esto es, haber construido un espacio comunicativo con el menor, en el que éste sienta que puede expresarse cómodamente con el entrevistador. Hay que tener en cuenta que es relativamente infrecuente que un menor acuda por voluntad propia a los servicios de un psicólogo, por lo que minimizar la presión o ansiedad pueda tener es básico.

Una vez construido este espacio, el psicólogo puede utilizar una entrevista estructurada, semi-estructurada, abierta, o bien combinarlas según las necesidades. La información obtenida mediante la entrevista debe ser contrastada con otras pruebas que pueden ser, como hemos dicho, de diferente naturaleza. Las pruebas psicométricas aportan información objetiva, es decir que las puntuaciones que se obtienen en estas pruebas han sido validadas y permite establecer comparación con otros menores. Las pruebas proyectivas aportan información subjetiva de la vivencia particular de ese menor.

El protocolo de evaluación varía en función de la edad del menor y del objetivo de la misma.

En nuestro gabinete realizamos evaluaciones infantiles en diversos contextos, principalmente forense y terapéutico, en la que destacamos la inmensa satisfacción personal y profesional que provoca trabajar con menores.

Sergio Atienza Valiente

CV11076

sergio.atienza@lucentumspicologia.com

www.lucentumpsicologia.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies