¿Cómo explicar la muerte a un niño/a? (parte I)

Cuando pensamos en abordar el tema del duelo con los niños se nos plantean cuestiones como por ejemplo: ¿Cómo se lo cuento? ¿Entienden realmente lo que es la muerte? ¿Es mejor que sepa o que no sepa? ¿Lo va a vivir igual un niño de 5 años y un niño de 10 o un adolescente? ¿Podemos llorar delante de ellos?, ¿cómo le preparo para esa situación? ¿Le voy a traumatizar?

¿Por qué es tan difícil hablar sobre el tema?

En primer lugar, la dificultad para abordar con naturalidad el tema de la muerte con los niños es que muchas veces no sabemos cómo referirnos a la muerte. El lenguaje es uno de los aspectos que más nos dificulta. Palabras como, por ejemplo, muerte o enfermedad terminal nos impresionan mucho, por eso las sustituimos por otras expresiones que consideramos más amables pero que alejan de la realidad de la muerte como por ejemplo; “sea ha ido, nos ha dejado, ahora puede descansar, está en otro lugar”. Estás expresiones, lejos de abordar la muerte como algo lógico que forma parte de la vida, la coloca en un lugar que puede confundir a los niños.

En segundo lugar, la muerte genera a los niños mucha curiosidad y hay muchas preguntas asociadas que tenemos que intentar responderles. Los recursos verbales y explicaciones que vayamos a utilizar dependerán de la edad del niño ya que el concepto de muerte para ellos es muy abstracto y hasta que no tienen nueve o diez años no adquieren el concepto como tal, no entienden su significado al completo.

El tercer motivo por el que tendemos a evitar el tema es porque pensamos que así los vamos a proteger. Nos aferramos a excusas como por ejemplo “es muy pequeño, no lo van a entender, no es necesario que sufra”. Si no les acompañamos no van a entender las reacciones (normales) de los adultos en ese momento de duelo generando confusión, miedo o sensación de desprotección. Si no hablamos con ellos estamos desatendiendo un hecho tan cierto como la vida, a la que antes o después se van a tener que enfrentar directa o indirectamente y sin los recursos necesarios.

¿Cómo podemos ayudarles a entender el proceso de muerte?

En los diversos niveles de desarrollo, los niños tienen una idea diferente de la muerte por lo que enfoque para hablar de la muerte dependerá del nivel de comprensión que tenga el niño. Los 4 conceptos claves:

1.El primer concepto clave es el concepto de irreversibilidad, aquello que se ha muerto no va a volver. Los niños más pequeños no han adquirido todavía este concepto por lo que perciben la muerte como un estado temporal, la persona fallecida va a volver. Es decir, interpretan esta situación como una separación temporal. Muchas películas y cuentos fomentan este concepto erróneo ya que equiparan la muerte a un sueño o a un viaje, donde la muerte es reversible. Mientras que el niño no entienda esto lo que va a experimentar es ira y frustración hacia ese adulto que no regresa o que ha dejado de tenerle en cuenta, solo cuando los niños asimilan el hecho de que la muerte es irreversible es cuando pueden comenzar a procesarla.

Evitar metáforas de tipo: “el abuelo se ha ido, mamá está en un lugar mejor, papá ha subido al cielo o el perrito se ha quedado dormido”.

Es recomendable utilizar mensajes tipo: “la abuelita se ha muerto y no la vamos a volver a ver”.

2.El segundo concepto tener cuenta es el de universalidad, todos los seres vivos mueren en algún momento. El objetivo que buscamos en este concepto es que el niño entienda que todos vamos a morir pero que lo más probable es que esto ocurra dentro de mucho tiempo.

Evitar respuestas tipo: –“¿tú te vas a morir?” -“Sí”. Ya que los niños, dependiendo de la edad, pasan por fases “egoístas” (muy centradas en ellos mismos como centro) y cuando creen que algo pasa son a ellos son los primeros que les va a ocurrir. Además, pensar en perder a sus figuras de referencia puede provocar sentimientos de vulnerabilidad.

Es recomendable utilizar mensajes tipo: “si me voy a morir cuando haya pasado mucho, mucho tiempo” o “me voy a morir cuando tú seas muy mayor y tú te puedas cuidar solo además habrás hecho muchas cosas, habrás terminado el colegio, incluso trabajaras”.

3.El tercer concepto importante para explicar y que ellos comprendan mejor es que el cuerpo deja de funcionar, todas las funciones vitales se paran por lo que las personas que fallecen no oyen, no sienten, no hablan, no sufren.

4.Por último el cuarto concepto importante a tener en cuenta es que hay una causa, es decir la muerte tiene una explicación física. Es fundamental explicarles cuál ha sido la principal causa de la muerte. ¿Qué ocurre si los niños no entienden con una causa física? Lo que puede ocurrir es que asocien la muerte a un detalle, a un estado o incluso que se sientan culpables de esa muerte.

Expresiones que confunden a los niños: “el abuelo se ha quedado tranquilo mientras dormía” o “la enfermedad lo mató”.

Es recomendable utilizar mensajes tipo: “el corazón de esa persona ha dejado de latir”, “sus pulmones ya no funcionaban” o “su cuerpo dejó de funcionar”.

¿Cuáles son los pasos a seguir?

Ángela López López

Psicóloga infantil Colegiada CV15499

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