Jornada sobre hospitalización psiquiatrica abierta en el Hospital de Elda

El jueves pasado tuve el gusto de asistir a las jornadas organizadas por el Servicio de Salud Mental del Departamento de Salud de Elda llamadas UNA MIRADA ABIERTA SOBRE LA HOSPITALIZACIÓN EN PSIQUIATRÍA. En ellas nos explicaron cómo están llevando a cabo una nueva forma de llevar a cabo la hospitalización psiquiátrica en estos contextos. Una apertura de puertas, pero sin duda, no es solo eso. Es mucho más que tener una puerta abierta en el ala de psiquiatría.

La hospitalización psiquiátrica implica, tanto en el paciente como en sus familiares, por lo general, una experiencia negativa que genera mucho estigma. Además para los profesionales que trabajan en estas condiciones supone mucho desgaste y dificulta la relación terapéutica que debe ser la base de la recuperación y el alta. La pérdida de libertad e independencia que supone un ingreso hospitalario en psiquiatría donde los pacientes están encerrados en determinada área del hospital, separados del resto de enfermos y de la vida cotidiana, genera mucha angustia en los pacientes y mucha preocupación e incertidumbre en los familiares.

Con este panorama parece claro que necesitamos nuevos modelos que favorezcan la desestigmatización del paciente que está en crisis, que aumenten su autonomía en la medida de lo posible, que mejoren el ambiente terapéutico tan importante a la recuperación y ante todo, que se aumente la humanización de la asistencia. Porque este es el punto que de verdad diferencia esta nueva mirada.

Ya otros expertos y profesionales de la salud mental, vienen pidiendo un cambio de paradigma más humanizado en psiquiatría. Se ha demostrado que los pacientes se muestran menos violentos y reactivos cuando los profesionales se muestran con mayor actitud de cuidado y cuando no se sienten ignorados ni juzgados. Se sienten más a gusto y se favorece la recuperación cuando existen comunicaciones respetuosas y colaborativas, donde todo el mundo puede opinar y proponer. Y sobretodo, perciben respeto cuando observan que las actividades y grupos terapéuticos que se realizan son significativos y centrados en ellos. Se trata de crear un ambiente terapéutico adecuado para que no sean necesarias las barreras físicas, como lo son una puerta o una contención mecánica. Hablamos del trato, la comunicación, de validar el malestar y el sufrimiento del paciente con enfermedad mental, de acercarse de manera auténtica, cercana y ayudarlos a entender que sólo desde ahí es desde donde se le puede ayudar, para que no necesite irse.

El servicio de salud mental del hospital de Elda empezó con este proyecto en diciembre de 2016. Este cambio se basa en las directrices de la OMS en Derechos Humanos y Salud mental que hablan de la salud como una integración entre lo físico y lo mental, no pudiendo descartar ninguna de ellas.

En Elda no nos los únicos en implementar esta nueva mirada tan necesaria en España. Los pioneros en esta nueva forma de ver la Hospitalización psiquiátrica fueron en el Hospital de Inca (Mallorca). Os dejamos las palabras del Coordinador de Hospitalización del Hospital de Inca, el Dr. Pablo Tobajas, donde nos explica parte del funcionamiento y beneficios que este nuevo modelo está dejando notar.

En las jornadas también tuvimos la oportunidad de escuchar en primera persona los testimonios de distintos pacientes que han hecho uso de este servicio en los últimos tiempos y de sus familiares. Me parece interesante recoger algunas de sus reflexiones. Como la de “David” que nos recuerda, muy acertadamente, que si durante la hospitalización psiquiátrica no hay buen ambiente los pacientes, evidentemente, no querrán volver a ingresar. Esto sólo les lleva a ocultar sus síntomas durante una crisis para evitar el reingreso, a pesar de que sepan que lo necesitan, y esto les lleva a verse en situaciones de mayor gravedad. También recoger el testimonio de “Jero” que nos compara el nuevo trato recibido en las condiciones actuales en esta unidad de Elda como “un balneario para la salud mental”.

Fue un placer escuchar a los profesionales que han llevado y llevan a cabo este proyecto tan valiente. Porque la valentía no es no tener miedo, sino saber enfrentarse a él, y este equipo, como cualquiera, ha tenido sus momentos de miedos, de dudas, de dificultades, pero han sabido enfocarlos con acierto y siempre hacia delante. Porque como dijeron en más de una ocasión a modo de ejemplo y a la vez metáfora, es que al final “Que la puerta estuviera abierta era lo de menos, muchos pacientes ni se daban cuenta”, lo verdaderamente importante es la apertura mental, la empatía y la falta de prejuicios que hay que ir extendiendo a la sociedad en general.

Parece cada vez más claro que este paso es necesario porque, tal y como se dijo en las jornadas, para los pacientes este modelo, esta nueva forma de hacer, tiene menos riesgos, que efectos adversos puede tener un antipsicótico! No hay que tener miedo a ir hacia delante, porque ya no hay vuelta atrás.

Mi más sincera enhorabuena a todo el equipo de psiquiatras, psicólogas, enfermeras, celadores, etc. que hacen posible que la experiencia final del paciente ingresado en esta unidad haya tenido un sentido positivo para ellos. Un placer haber escuchado vustra experiencia y os animo a ir más allá.

Irene López Romero

Psicóloga CV11092

 

 

 

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